Editorial del 15 de enero de 2014

abril 24, 2014  //  Editorial

Sé que el asunto puede aburrir a la gente que tiene pocas ganas de escuchar no muy buenas noticias. Los principales datos de la economía argentina hoy son complicados. Incluyen cuestiones macro muy importantes, como la tasa de inflación, que está directamente desatada. Tenemos una complicación con el dólar porque el Gobierno ha devaluado mucho la moneda. Tenemos problemas que van desde la producción de trigo ,los autos, el trigo, las industrias, las economías regionales, hasta la propia soja.

Tenemos una brecha cambiaria para el sojero no del 65 sino del 150. Contábamos lo que se ha complicado poner una fábrica. En Córdoba no se puede construir una planta de 400 millones de dólares para producir semillas de maíz porque hay un piquete de 25 tipos que impide la construcción de la fábrica donde trabaja la gente. Para un país sin crédito, las reservas son fundamentales. Nos hemos empecinado en no conectarnos con el mundo.

El Gobierno dice creer que esta situación no es el resultado del manejo de la economía sino la consecuencia de una lucha de carácter político. Agustín Rossi planteó que hay gente que quiere volver al Consenso de Washington. Hay una cuestión de responsabilidad que le cabe a una presidente de un país que no puede utilizar interpretaciones de carácter infantil para conducir la economía de un país que está en un estado de crisis. Tenemos que dejar de ser tan suaves entre nosotros.

LUIS PALMA CANÉ, economista: ”Es tan infantil creer que uno de los graves problemas que tiene el país es la inflación es producto de conflictos políticos es de una ignorancia supina o de una intencionalidad espuria. No deben ni pueden tomar esta referencia como una verdad. Me quedo más bien con el tema de una intencionalidad política. El diagnóstico lo tienen y las soluciones están al alcance de la mano porque no se necesita ser experto para saber cómo se combate un escenario tan complicado. Este modelo nacional y popular generó 10 millones de pobres. La pregunta es adónde vamos con este esquema. Una combinación de una ideología anacrónica, marxista avergonzante y esa ideología se convierte en un esquema estatizante y arbitrario”.

“Pretender bajar el blue o el dólar informal vendiendo bonos de ANSeS es de un primate. Esto es pan para hoy y hambre para mañana. Es un escenario de estancamiento, de recesión en la actividad económica combinado con una inflación creciente. El período tiene que ser completado pero se tienen que reconocer los errores. Cuidado que en algún momento la aspirina no va a servir más y va a haber que empezar a cortar piernas”.